En casa es donde los niños aprenden las bases de su comportamiento. Es también donde aparecen muchos desafíos: rabietas, dificultad para seguir instrucciones o momentos de frustración.
Más que “corregir” la conducta, el objetivo es enseñar habilidades y acompañar emocionalmente a los niños en su desarrollo.
Estas estrategias son útiles para todos los niños, y especialmente beneficiosas para aquellos que requieren mayor estructura o acompañamiento en su desarrollo.
1. Establecer rutinas claras y predecibles
Los niños necesitan estructura para sentirse seguros.
- Definir horarios para dormir, comer, jugar y estudiar
- Anticipar cambios (“en 5 minutos vamos a recoger”)
- Usar apoyos visuales si es necesario
Cuando el entorno es predecible, la conducta mejora naturalmente.
2. Dar instrucciones simples y concretas
Muchas veces los niños no obedecen… porque no comprenden del todo.
En lugar de:
❌ “Pórtate bien”
Es mejor decir:
✔️ “Guarda los juguetes en la caja o, Vamos, te acompaño a guardar los juguetes”
- Dar una instrucción a la vez
- Asegurarse de que el niño esté escuchando
- Usar un tono calmado
"Detrás de cada conducta hay una necesidad. Cuando los niños se sienten comprendidos, es más fácil que puedan aprender a comportarse mejor.”
3. Validar emociones antes de corregir
Detrás de una conducta hay una emoción.
- “Sé que estás molesto porque querías seguir jugando”
- “Entiendo que te frustraste”
Esto no significa permitir todo, sino acompañar primero, guiar después.
4. Reforzar lo positivo (más que castigar)
Los niños aprenden más de lo que se reconoce que de lo que se castiga.
- “Me gustó cómo recogiste tus cosas”
- “Gracias por esperar tu turno”
Lo que se refuerza, se repite.
5. Establecer límites claros y coherentes
Los límites dan seguridad.
- Pocos, pero firmes
- Siempre iguales (consistencia)
- Explicados de forma sencilla
Ejemplo:
“Los juguetes no se tiran. Si se tiran, los guardamos”.
6. Regularnos como adultos
Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice.
- Evitar gritar o reaccionar impulsivamente
- Tomarse un momento antes de responder
- Modelar calma
Un adulto regulado ayuda a un niño a regularse.
7. Crear momentos de conexión
Muchas conductas desafiantes son búsqueda de atención.
- Jugar juntos
- Escuchar sin distracciones
- Compartir tiempo de calidad
A veces, la mejor “estrategia” es simplemente estar presentes.


